Alimentar el cerebro: Oxígeno, aire y glucosa

Es importantísimo que el niño, hasta los dos años, tenga una alimentación adecuada para el crecimiento y buen funcionamiento de su cerebro.

El agua y la glucosa serán producto de una buena alimentación balanceada, con calidad de  nutrientes y agua pura. Esto es básico para el correcto desarrollo y adecuado funcionamiento del cerebro.

Ahora, seguramente te estás preguntando: han hablado de la glucosa y el agua, pero ¿Qué hay en cuanto al oxígeno? .

Primero, para que el cerebro funcione de forma adecuada es necesario una fuente continua de oxígeno, la cual obtenemos por medio de la respiración. Una adecuada oxigenación cerebral, dará como resultado mejores funciones cerebrales.

¿Y cómo hacemos para mejorar la oxigenación de nuestro cerebro?

Para esto existen dos factores principales:

– Mejorar el aire a nuestro alrededor: una buena ventilación en el hogar es clave, ya que aumenta significativamente la calidad del aire. Con 3 minutos promedio de aireación, abriendo las ventanas es más que suficiente para que el aire se renueve y se pueda mantener la casa bien ventilada. La ventilación es muy importante sobre todo si hay un fumador en la familia. También respirar el aire puro del campo es conveniente.

-Aumentar el ritmo de respiración: Las actividades como correr, andar en bicicleta u otro tipo de ejercicio, mejorará de forma notable la circulación del oxígeno y su llegada al cerebro. No obstante, cuando el niño aún no ha aprendido a caminar y mucho menos a correr, existen medios por el cual puedan movilizarse e incluso juguetes, como el mini gimnasio el cual le va a proporcionar una buena oxigenación para el buen desarrollo tanto físico como mental.

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